Dominga Suárez, conocida como Mamina en su municipio, colabora a sus 93 años con la Fundación Proyecto Comunitario de La Aldea en el Museo Vivo del Empaquetado de Tomates, donde muestra cómo era el trabajo de las mujeres en esta actividad Dominga Suárez Espino, conocida en su pueblo como 𝙈𝙖𝙢𝙞𝙣𝙖, lleva en su mente una enciclopedia de casi un siglo de vivencias en La Aldea de San Nicolás. A sus casi 93 años, en el momento de la entrevista, esta campesina participa con entusiasmo en actividades culturales como el Museo Vivo del Empaquetado de Tomates, donde, junto a otros vecinos escenifica, orgullosa, cómo era antaño el trabajo cotidiano en esta actividad. Su historia es también la de su municipio, y por eso recuerda cómo en su juventud la gente aldeana iba en barco a Tenerife a comprar porque era un camino más corto y transitable que ir a Las Palmas de Gran Canaria, algo por supuesto impensable por tierra entonces. A su memoria le viene cuando se embarcó con su madre a Tenerife para comprar, entre otras cosas, ropa para las fiestas de San Nicolás. Mamina protagoniza uno de los vídeos documentales del Programa Enseñas Patrimonio, promovido por la Dirección General de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Canarias. Durante la entrevista, en un banco de una calle del centro histórico aldeano, con mucha energía, sentimiento y buen humor, relata cómo era la vida en La Aldea cuando no había carreteras, tiempos difíciles de un aislamiento. Aún hoy su población …
Dominga Suárez, conocida como Mamina en su municipio, colabora a sus 93 años con la Fundación Proyecto Comunitario de La Aldea en el Museo Vivo del Empaquetado de Tomates, donde muestra cómo era el trabajo de las mujeres en esta actividad
Dominga Suárez Espino, conocida en su pueblo como 𝙈𝙖𝙢𝙞𝙣𝙖, lleva en su mente una enciclopedia de casi un siglo de vivencias en La Aldea de San Nicolás.
A sus casi 93 años, en el momento de la entrevista, esta campesina participa con entusiasmo en actividades culturales como el Museo Vivo del Empaquetado de Tomates, donde, junto a otros vecinos escenifica, orgullosa, cómo era antaño el trabajo cotidiano en esta actividad.
Su historia es también la de su municipio, y por eso recuerda cómo en su juventud la gente aldeana iba en barco a Tenerife a comprar porque era un camino más corto y transitable que ir a Las Palmas de Gran Canaria, algo por supuesto impensable por tierra entonces.

A su memoria le viene cuando se embarcó con su madre a Tenerife para comprar, entre otras cosas, ropa para las fiestas de San Nicolás.
Mamina protagoniza uno de los vídeos documentales del Programa Enseñas Patrimonio, promovido por la Dirección General de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Canarias.
Durante la entrevista, en un banco de una calle del centro histórico aldeano, con mucha energía, sentimiento y buen humor, relata cómo era la vida en La Aldea cuando no había carreteras, tiempos difíciles de un aislamiento.
Aún hoy su población está a la espera de que se terminen las obras del último tramo complicado de la moderna vía que atraviesa las entrañas de Tamadaba
Mamina, como le gusta que la llamen, hace un emotivo alegato en defensa del papel de la mujer en el mundo rural, pues asegura que en las faenas agrícolas hacían tanto trabajo como los hombres, y que antaño siempre se valoraba más el esfuerzo masculino que al femenino, lo cual le parece injusto.

Se emociona cuando habla de la Fiesta del Charco, pues ella fue de las primeras en zambullirse en esta laguna costera para esta ancestral tradición. Y confiesa sentirse aún joven de espíritu y gusta de estar con la juventud.
La conversación con el programa Enseñas Patrimonio tuvo lugar en un receso de las XXX Jornadas Educativas de Patrimonio y Escuela impulsadas por la Fundación Canaria Proyecto Comunitario de La Aldea, entidad que ostenta el Premio Canarias por su inmensa labor de rescate y educación patrimonial, gracias a la cual personas todas las edades -entre ellas Mamina- reviven ante el visitante tradiciones y oficios de un pasado no tan lejano pero que caería en el olvido de no ser por iniciativas como esta.
Mamina participó en otras actividades culturales de la fundación, como en la puesta en escena del musical La llegada del Indiano, del que puede verse un resumen en el siguiente vídeo:






