Un recorrido con Amara Florido por la antigua industria conservera de Alajeró

La antigua factoría de atún de La Cantera es una joya del  patrimonio industrial y testimonio de una época boyante en las producciones pesqueras de La Gomera en el  siglo XIX. La doctora en Historia del Arte Amara Florido Florida nos muestra la historia y el estado actual de este BIC, y urge a su recuperación.

De la mano de la doctora en Historia del Arte Amara Florido Florida, experta en el patrimonio industrial de las Islas, la serie Ciencia y Patrimonio, se adentra en la recóndita costa de Alajeró para recorrer las ruinas de lo que fue un motor económico clave para la isla Colombina: las antiguas conserveras de pescado.

Amara Florido  alerta sobre el acelerado deterioro de este patrimonio, pues fue una industria pionera y hoy la edificación está abandonada y la maquinaria oxidada, sumida en el olvido. El complejo industrial —declarado BIC (Bien de Interés Cultural) en 2019— sufre saqueos, corrosión por la salinidad y falta de mantenimiento.

«La chimenea, única en la isla, podría colapsar. Urge actuar», advierte Florido en este documental del Programa Enseñas Patrimonio publicado en noviembre de 2023.

Elementos como la grúa de descarga o el motor Lister yacen desmantelados, mientras las viviendas y la escuela están ya en ruinas.

Esta especialista explica que, durante la primera mitad del siglo XIX, La Gomera combinaba la pesca artesanal con un próspero sector dedicado a la captura de túnidos, procesados en salazón en zonas como Erece, Playa de las Cañitas o La Rajita. «Las condiciones favorables atrajeron inversiones extranjeras, pero el gran salto llegó con las factorías mecanizadas de finales del XIX», detalla.

La Cantera, fundada en 1860 por el italiano Angelo Parodi y reconvertida en los años 1890 por su sobrino Mario Novaro Parodi, se erigió como símbolo de innovación.

Novaro, ingeniero naval, introdujo maquinaria inglesa y española para producir conservas en aceite, incluyendo su célebre «caviar gomero», un producto gourmet de exportación a Europa.

«Fue una revolución: daba trabajo a familias enteras y creó comunidades enteras alrededor de la fábrica», relata Florido.

Un microcosmos social en la costa

En su apogeo (décadas de 1950-60), La Cantera albergó a 200 personas. Los trabajadores vivían en cuarterías rudimentarias junto a la familia Novaro. «Era una convivencia única: tenían escuela, talleres e incluso una institutriz inglesa para los hijos del dueño», comenta la experta.

El proceso de producción —desde el despiece del pescado hasta el etiquetado manual— involucraba a hombres y mujeres, con roles definidos.

Declive y abandono

El ocaso llegó en los 70 del pasado siglo: la competencia de arrastreros asiáticos, los conflictos laborales y la caída de capturas cerraron La Cantera.

Florido recalca el valor histórico y emocional del sitio: «Esto no son solo piedras: es la memoria de generaciones que forjaron la identidad costera de La Gomera».

Aunque el Cabildo ha anunciado proyectos de restauración, la experta pide agilizar intervenciones: «Sin un plan urgente, perderemos un capítulo esencial de nuestra historia industrial».

La antigua factoría de atún de La Cantera es una joya del  patrimonio industrial y testimonio de una época boyante en las producciones pesqueras de La Gomera en el  siglo XIX. La doctora en Historia del Arte Amara Florido Florida nos muestra la historia y el estado actual de este BIC, y urge a su…

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