Trabajó de niño en hornos de cal; en su juventud como maquinista en las grandes presas de la isla y la mitad de su vida en el servicio público del agua, en el que se jubiló como mecánico capataz en la potabilizadora de Puerto del Rosario. La entrevista se realizó en 2024, meses antes de su fallecimiento, a los 86 años.
Trabajó de niño en hornos de cal; en su juventud como maquinista en las grandes presas de la isla y la mitad de su vida en el servicio público del agua, en el que se jubiló como mecánico capataz en la potabilizadora de Puerto del Rosario. La entrevista se realizó en 2024, meses antes de…
Agustín Vera Moséguez fue sido testigo y protagonista de la lucha en pos del agua en la isla que tanto ama y defendió siempre, desde la posguerra española hasta su jubilación como capataz mecánico del Consorcio de Abastecimiento de Aguas de Fuerteventura.
Nació el 18 de noviembre de 1939 en el Cruce de Sardina (Santa Lucía de Tirajana), en Gran Canaria, adonde sus padres fueron a trabajar, pero pronto su familia volvió a Fuerteventura, a vivir en la entonces llamada Puerto Cabras, hoy Puerto del Rosario.
LOS HORNOS DE CAL
Su padre fue uno de los últimos horneros de cal, en los hornos de Julio Vega, en el Callo de Los Pozos, una industria calera que Agustín ayudó a construir, cargando agua de mar, en 1950, con solo 11 años. Allí aprendió a quemar cal y conoció todo el proceso de carga y vaciado de estos hornos.
al Programa Enseñas Patrimonio junto a dos de estos grandes hornos restaurados, cerca de su casa de Puerto del Rosario, junto al mar, y también nos desplazamos hasta su otra vivienda, en Antigua, cuyos muros exteriores ha decorado con objetos tradicionales y artesanales elaborados por él mismo, lo que llama la atención de vecinos y turistas.

Nos recordó cómo en su infancia el agua la repartía el Ayuntamiento con cupones de racionamiento. Y había también quienes la distribuían por las casas.
Se casó en 1960 y tuvo siete hijos. Aprendió nociones de mecánica en un taller de la capital majorera, conocimientos que a la postre serían cruciales para su desempeño profesional, ejemplo de superación en una difícil época para la isla majorera.
MAQUINISTA Y MECÁNICO
Trabajó en la construcción de las primeras grandes presas de la isla como maquinista. Durante una de esas obras conoció a Fernando Álvarez de Miranda, y otros políticos desterrados por el régimen franquista por su participación en el llamado Contubernio de Múnich, quienes visitaron la construcción de un embalse invitados por su promotor.
Emigró en la década de los 60 al Aaiún, Villa Cisneros y Sidi Ifni y, a su regreso a Puerto del Rosario, comenzó en 1971 a trabajar en el mencionado consorcio público, formado por el Cabildo y los ayuntamientos. Fue así como participó en el montaje y mantenimiento de las primeras y sucesivas desaladoras de agua de mar.
1983 ganó su plaza de capataz mecánico y se jubiló como trabajador de la potabilizadora de Puerto del Rosario, tras dedicar más de la mitad de su vida, como funcionario, al servicio del agua.
Sus inquietudes profesionales y como ciudadano le dieron una perspectiva de la evolución histórica de la capital majorera y de su isla, desde los años inmediatamente posteriores a la Guerra Civil hasta la actualidad.

Pasó su jubilación junto al Atlántico que ha dado la vida a Fuerteventura cuando se pudo desalar sus aguas, así como en su casa en el interior majorero, cuya fachada ha decorado con objetos del patrimonio etnográfico canario que él mismo fabrica o restaura.
Su fallecimiento se produjo meses después de esta entrevista, por lo que nuestro documental quedará como recuerdo del testimonio de este majorero sobre acontecimientos de su vida que fueron también los de una isla por salir adelante.







