Un veterano participante (desde 1953) y un niño que quiere continuar la tradición nos cuentan su experiencia en la romería güimarera, considerada la más antigua de Canarias
Un veterano participante (desde 1953) y un niño que quiere continuar la tradición nos cuentan su experiencia en la romería güimarera, considerada la más antigua de Canarias
La 𝗕𝗮𝗷𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗩𝗶𝗿𝗴𝗲𝗻 𝗱𝗲𝗹 𝗦𝗼𝗰𝗼𝗿𝗿𝗼, en Güímar, está considerada la romería más antigua de Canarias. Cada 7 de septiembre se celebra esta multitudinaria tradición de siglos.
El Programa EnSeñas Patrimonio ha vivido esta caminada con dos miembros de la Asociación Los Guanches de Güímar, Honorio Quintero, de 71 años, que lleva siete décadas años participando en esta celebración (solo faltó una vez, cuando hizo el servicio militar), y el niño Airam Aytami García Gómez, de 12 años.

Honorio participa desde que en 1953 su madre hiciera una promesa a la Virgen. Confiesa que para él representar a un aborigen tinerfeño es algo que hace por convicción: «Si no me sintiera guanche, no me vestiría así».
Airam también se sincera y afirma que tiene fe en la patrona de Canarias y le da «fuerza», y pide que se impartan más conocimientos sobre la cultura de los antepasados prehispánicos canarios en le enseñanza pública.
Ambos, vestidos de guanches, nos explican su vinculación con la Bajada del Socorro y sus deseos de que se mantenga en el futuro sin perder su esencia.
La romería transcurre a lo largo de 6 kilómetros a través del Camino del Socorro, entre la iglesia de San Pedro, en el centro urbano de Güímar, y la ermita de El Socorro, próximo a la playa de Chimisay, un entorno de gran significación simbólica, cultural y religiosa.
En ese litoral se encuentra el llamado Llano de la Virgen, donde, según la tradición, los guanches hallaron la primitiva imagen de la Candelaria.
Tanto el camino como este enclave costero están declarados Bien de Interés Cultural (BIC







