«Nuestro tesoro de la literatura oral no se ha rescatado aún como se debe»

Ernesto Rodríguez Abad, profesor de la ULL y director del Festival del Cuento de Los Silos, se consagra a recopilar leyendas, cuentos y el cancionero infantil

Ernesto Rodríguez Abad, profesor de la ULL y director del Festival del Cuento de Los Silos, se consagra a recopilar leyendas, cuentos y el cancionero infantil

El patrimonio literario oral se ha transmitido de generación en generación durante siglos y procurar que no se pierda en el siglo XXI es una de las tareas que se ha propuesto Enrique Hernández Abad. Profesor de la Universidad de La Laguna, donde estudió Filología, dirige el renombrado Festival Internacional del Cuento de Los Silos, un municipio del noroeste de Tenerife donde nació en 1955.

«La literatura oral, ese gran tesoro, necesita estar también dignificada; y en Canarias hay un problema, que no se ha rescatado como se debe”, afirma entrevistado en un capítulo de la serie documental Ciencia y Patrimonio, que presenta Eduardo Mesa y produce el Programa Enseñas Patrimonio, promovido por la Dirección General de Cultura y Patrimonio del Gobierno canario.

Abad señala que en Canarias “se ha trabajado mucho en cuanto al rescate del romancero tradicional, con recopilaciones publicadas por Maximiano Trapero y  Diego Catalán hace muchos más años, pero está bastante desatendido el mundo de la prosa, la leyenda, el cuento, el cancionero infantil (trabalenguas, nanas…), sobre lo que no hay una tesis doctoral en la Universidad, ni unos trabajos científicos que avalen toda esa literatura oral”.

Expone que trabaja en un grupo de investigación de la Universidad de Castilla-La Mancha para el rescate oral del cancionero infantil y también en la UNAM (Universidad del Atlántico Medio) de México se encomienda a la tarea del rescate de las nanas en el ámbito hispano.

Unas nanas que, en Los Silos, le han deparado una «sorpresa», al recopilar una copla “hermosísima” de un arrorró (como se llaman en Canarias las nanas) en la que está “todo un mundo femenino que grita por la libertad sexual y la libertad de costumbres”:  «Ay, niño, cariño mío / que la gente dirá/: en casa de una soltera / se oye un niño llorar. / Duerme, cariño mío,/  y no hagas caso de la gente/, que es más chiquitito el río / que el rumor de la corriente».

En la tradición de arrorrós canarios, según explica este filólogo, podemos encontrar versos que hablan de las injusticias del mundo del trabajo,de las mujeres que trabajaban en las tomateras y que dormían a sus niños en las cajas, “todo un patrimonio etnográfico, antropológico y literario que no podemos olvidar”.

También ha recuperado una “joya” de cuento, El príncipe durmiente, el contracuento de La bella durmiente: “en este caso una mujer la que sale al mundo a luchar para despertar un hombre que está dormido esperando hasta que una princesa lo despierte”.

“ Y así muchísimos textos con los que jugaban los niños y transgredían las normas sociales, y se acostumbraban escuchando hablar de igualdad y de tolerancia, y de muchas cosas que hoy parece que estamos inventando, pero que la tradición oral ya las tenía”, subraya Abad.

Ernesto Rodríguez Abad, en una plaza de Los Silos, durante la entrevista.

Durante la entrevista confiesa que ha tenido “la suerte “ de nacer y vivir en Los Silos, “de crecer rodeado de narradoras y narradores de cuentos populares“ que los “narraban en las casas, en los patios, en los mentideros de las calles, en pequeñas habitaciones, y tenían toda la técnica de lo que es la narración”.  “Ahí están los grandes cimientos de la literatura y del trabajo artístico que podemos hacer hoy”, apostilla.

Del mundo de las leyendas canarias menciona también su labor conjunta con Josefa Aurora Rodriguez Silvera y Cecilia Domínguez.

De su recopilación de esta literatura oral destaca que se ha “encontrado con cantidad de seres mágicos”: “Hay una clasificación de duendes, incluso con términos muy extraños, d los que estoy tratando de seguir la etimología a ver de dónde proceden. El mundo de las brujas es inmenso en nuestra mitología de Canarias, pero también el de las almas en pena: la Santa Compaña, los aparecidos, los fantasmas, los diablos…”.

Tiene claro que “si no recibimos cuentos orales, leyendas; si no jugamos, si no cantamos, si no escuchamos desde pequeños, es muy difícil que luego nos aficionemos a leer y abrir los libros”.

Hace casi una treintena de años que nació el Festival del Cuento de Los Silos: “Hemos ido configurando un festival donde hay una parte educativa muy importante, con los centros escolares; son más de 4.000 niñas y niños que pasan por el municipio”. Se propicia así que los escolares conozcan la literatura escrita en Canarias.

Este certamen literario colabora con los barrios de la zona alta del municipio, donde lleva a espectadores a asistir a sesiones en el Monte del Agua, allí dialogan con habitantes del barrio de Erjos, que les cuentan historias de cómo era la zona antaño, de sus tradiciones: “No somos solamente un paisaje o una arquitectura: somos también lo que decimos: refranes, trabalenguas, dichos, somos las historias de vida”.

Y también aboga Abad por darla a conocer fuera de Canarias: “Creo que las letras canarias no han viajado lo que deben viajar,  no las hemos sacado de las islas. Todo ese gran patrimonio de escritoras y escritores, desde la conquista hasta ahora, quedan muy sepultados en Canarias. Y el festival ha adquirido ese compromiso”.

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