Paco Santana y Gregorio Figueras, el dúo conocido como Piedra Pómez, explican en esta entrevista el orígen de este grupo
Paco Santana y Gregorio Figueras, el dúo conocido como Piedra Pómez, explican en esta entrevista el orígen de este grupo
Los humoristas Paco Santana y Gregorio Figueras se conocieron en la Universidad de La Laguna a principios de los 70. Santana, estudiante de Filosofía y Letras, recaló en el Colegio Mayor San Fernando. Allí coincidió con Figueras, quien comenzó los estudios de aparejador pero acabó licenciandose en la que era su vocación: Historia. Su amistad se fraguó en la ULL, entre risas y actuaciones informales para amigos, el germen de lo que luego sería uno de los grupos de humor más conocidos en Canarias.
El nombre del grupo surgió de una anécdota en el Valle de Ucanca, donde Santana quedó impresionado por la piedra pómez que forma esa enorme planicie a los pies del Teide: «Es una piedra ligera, pero raspa. Como nuestro humor: ligero, pero irónico y crítico cuando toca».

El dúo de humoristas protagoniza uno de los episodios de la serie Ciencia y Patrimonio, presentada por Eduardo Mesa y promovida por el Programa Enseñas Patrimonio, una iniciativa de la Dirección General de Cultura y Patrimonio del Gobierno canario.
Santana inició en 1986 un programa en Radio Guiniguada. Un año después se le unió Figueras: «Nos definimos como una pareja de amigos que se divierte hablando en voz alta», afirman estos comediantes.
Además de hacer reír sobre los escenarios, se han dedicado a la docencia como profesores de Lengua (Latín y Griego) e Historia: «Tantos años dando clase nos han dado un gran sentido del humor».
Humor con acento canario
Reivindican su humor hecho en Canarias, «pues valoramos lo que hemos mamado, sin miedo a usar nuestra lengua, nuestras palabras», enfatiza Figueras. Y su compañero lo reafirma: «Hacemos un humor normal pero en nuestra lengua, en el habla canaria».Y lo ejemplifican: «Si dices que alguien es terorista, solo lo entiende quien sabe que estamos hablando de una persona que defiende a Teror. O un burgado de guardia, donde los jueces se comen los burgado». «O la ley del embudo en Canarias es la ley del fonil, que es la misma ley al fin y al cabo, porque todos tenemos que pasar por ahí», ironizan.

Uno de sus proyectos fue una serie televisiva con Guacimara como personaje, que se inspira en el mundo aborigen canario. «Queremos que al público le pique la curiosidad con nuestras parodias sobre nuestra historia, y como quien le pica se tiene que rascar, que vaya a las fuentes y así aprenda la historia de Canarias».








