Intervención en la batería de San Juan (Gran Canaria): una arqueología del s. XX y el patrimonio militar

ARTEMI ALEJANDRO-MEDINA. Director arqueológico en Patrimonia Arqueología SL

ARTEMI ALEJANDRO-MEDINA. Director arqueológico en Patrimonia Arqueología SL

Canarias siempre ha despertado el interés, para cualquier nación que aspirara a dominar el Atlántico. Fruto de esto es el legado militar construido para su defensa que se ha ido solapando uno tras otro durante los últimos siglos. Desde la conquista de Gran Canaria (1478) al siglo XX, todos los conflictos han dejado su huella como testimonios arqueológicos testigos del paso del tiempo.

Durante el siglo XX, las tensiones entre las naciones europeas supondrán dos guerras mundiales. Esto fue resultado de una escalada armamentística y tecnológica, que arranca desde mediados del siglo XIX. Es un proceso complejo (Hobsbawm, 1989) que tendrá también influencias en la defensa de la islas. Las rivalidades imperialistas, la pérdida de la Guerra de Cuba y los últimos vestigios coloniales y, ya en el siglo XX, la alineación del régimen de Franco con la Alemania Nazi (1936-45), traen como resultado varios planes de artillado de los territorios insulares.

En contestación a la posición de España durante la II Guerra Mundial junto a Eje, los Aliados trazan un plan de invasión de las islas. Todo esto lleva a la fortificación del archipiélago con un plan de defensa ante una invasión aliada. De esta manera, los restos militares en las islas se han enriquecido aun más, con otro estrato, en una secuencia de capas militares, pero también tecnológicas, que se solapan unas a otras. Pone, además, a Canarias, dentro del conflicto más importante de la Historia reciente, como objetivo de los dos bloques beligerantes. San Juan y Las Mesas de San Juan son un ejemplo de todo lo anterior. Estas estructuras del s. XIX a la II Guerra Mundial, declaradas BIC, en la actualidad permanecen abandonadas. De la misma manera, el conocimiento que en Canarias se tiene de su razón de ser e importancia es bajo.

Figura 2. Detalle de las plataformas de las baterías de tiro rápido en las hojas de obra. Proyecto de Reforma de la Batería de San Juan y del Camino de Armamento (1911). Fondo Documental Gironza-Cubas.

El origen de la Batería de San Juan se remonta al desarrollo defensivo de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, durante el último cuarto del siglo XIX. Tiene su comienzo en la Batería de Santa Isabel, localizada en la lo que en la actualidad serían la Avenida Alcalde Díaz Saavedra Navarro con Calle Domingo Doreste. El «Reducto de Santa Ysabel» data del año 1741, y tal como relata Hermosilla (1779: 97) «cerraba en su costado al mar la muralla de la ciudad en su lado Sur.»

El rápido desarrollo de la artillería y explosivos a fines del siglo XIX, obliga a repensar su ubicación. Dentro de un fuerte debate teórico sobre dónde debían plantearse las nuevas baterías, si debían ir adentradas en el mar o buscar cotas más altas, aunque esto supusiera alejarlas de la costa (Riva, L.G.1899), se opta por construir, la hoy desaparecida Nueva Batería de Santa Isabel, en el risco de San Juan. También conocida como Batería del Risco de San Juan, ya en su planificación se manifiesta la necesidad de que fuera cubierta por el fuego de otra batería a construir en una cota superior. La Guerra de Cuba y el desastroso final de la misma, aceleran el proyecto de construcción de la que sería la Batería de San Juan. Comienza su planeamiento en 1898 y los trabajos concluyen en 1899.

Figura 1. Fotogrametría DE LA Batería de San Juan (Gran canaria).

La Batería de San Juan está compuesta por único edificio compacto formado por diferentes núcleos a distintos niveles. Todos ellos están articulados entre sí por pasos y las rampas, las cuales tienen por función la de posibilitar el acceso a las plataformas artilleras, tanto de la tropa como de las municiones. En la entrada de la misma existe una zona empedrada y decorada con motivos geométricos que da acceso a las dependencias de enfermería, almacenes de abasto, barracón de tropa y de oficiales. En el extremo meridional está el comedor (en tinglado), cocina y letrinas.

Fue artillada en barbeta con cuatro cañones Ordoñez, de 210 mm, modelo 1891. Debido a la baja carencia de tiro de estas piezas, se hizo necesario la incorporación de dos cañones de tiro rápido en su extremo sur. En 1939 ya aparece en los informes como en desuso. Durante la II Guerra Mundial alojará un puesto de telémetro hasta la construcción de la Batería de Mesas de San Juan. Así mismo, en este periodo se construye en su parte más alta y central una posición antiaérea de corto alcance. Esta posición estará dotada con un cañón Oerlikon mejorado. Es propuesto su desartillado en 1946, aunque este no se realizará hasta 1955.

Figura 1. Fotogrametría de la Batería de San Juan (Gran canaria). Marcado en rojo, área seleccionada
para una de las intervenciones. Patrimonia Arqueología S.L.

La declaración como BIC de la Batería de San Juan y Mesas de San Juan hacía necesaria un intervención arqueológica inicial (2021) para obtener una valoración general del estado y potencial de las baterías. De la misma manera, es necesario conocer cómo se relacionan las estructuras entre ellas o las técnicas constructivas utilizadas.

Los trabajos en la prospección arqueológica se orientaron hacia la localización de elementos militares no descritos en las fuentes archivísticas, así como de otras de interés industrial desconocidas en la actualidad. Los sondeos arqueológicos tuvieron como principal tarea la de identificar estructuras con una funcionalidad no definida, poco clara en la actualidad o ausente en los proyectos de obra originales tales como; trincheras o restos de instalaciones montadas durante la construcción de las fortificaciones, variaciones de obra, etc. En este trabajo trataremos de los resultados en una de las catas (Fig. 1), que ayudó a comprender los cambios en los proyectos de obra originales de 1911.

El tratadista T. Torres (1899) apuntaba que para entender el desarrollo de la artillería en su época en lo que respecta a las baterías de costa, establecía que debían contar con los cuatro grupos de piezas que conformarían el sistema completo de artillería. Esto es, debían tener: cañones de grueso calibre, de tiro rápido de calibre medio, de tiro rápido de pequeño calibre y obuses de grueso calibre. Tal clasificación, sobre el papel era fácilmente asumible sin embargo la realidad industrial y económica del momento dificultaban su aplicación sobre el terreno.

La Batería de San Juan presentaba el problema de un artillado con capacidad de disparo lento. Por esta razón se modifica el proyecto y se incorporan dos posiciones de tiro rápido en su extremo sur (Fig. 2). Este fue el punto elegido para la intervención arqueológica. Su existencia real no quedó clara hasta hace unos años, tras una visita después de un temporal que sacó parcialmente a la luz una estructura que apuntaban ser unos fosos en barbeta, para algún tipo de pieza.

Figura 3. Área de intervención arqueológica. Patrimonia Arqueología S.L

En esta primera campaña se desbrozó parcialmente, dejando un área sin tocar que sirviera de protección a la estructura frente a agresiones (Fig. 3C). Seguidamente se hizo un desescombro manual y posterior excavación que sacara a la luz los restos.

Se dio prioridad a la localización del perímetro de los fosos que albergaban las piezas de artillería. La parte interior de los mismo fue descubierta sin complicaciones, mostrando dos plataformas (Fig. 3, P1 y P2) con forma globular en planta, encajados en un bloque de tierra compactado a modo de protección blindada (Fig. 3A). El extremo sur de esta estructura quedó sin excavar ni desbrozar (Fig. 3C). Sus dimensiones y forma no correspondían con el proyecto de reforma de 1911. Una parte de la estructura ha colapsado en el risco (Fig. 3A’).

Durante los trabajos se detecta que la estructura principal ha quedado partida en dos, A y A’ (Fig. 3), por el tránsito descontrolado de motos y bicicletas, que han terminado por romper la estructura por ese punto. Observando el área, se descubre que el impacto de vehículos rodados está dañando considerablemente las estructuras, al tiempo que acelera el deterioro causado por los agentes climáticos. Si se analiza la figura 3 detenidamente, se pude ver en los puntos marcados con una D, los daños de los vehículos. Todas estas «cicatrices» han podido causar el aumento del caudal pluvial que, de manera natural, va a desaguar en A’, provocando el colapso de la estructura en el risco ese punto.

Las plataformas de tiro P1 y P2 estaban unidas con la batería mediante una galería de servicio tras ellas y que corre en dirección EO. Esta permitía conexión entre ellas, con la batería principal y penetraban en ella hasta un habitáculo donde podían ser retiradas la piezas artilleras (Fig. 3B).

En la parte alta del montículo de defensa (Fig. 3A) se descubrió un terreno de cantos rodados de tamaño medio. Este se encontraba sobre una serie de depósitos de nivelación para que fuera una superficie llana y estable. Su relación con las baterías de tiro rápido aún está por determinar, en tanto de ser coetáneas a las mismas, delataría la posición y restaría capacidad defensiva por tener una cota no muy superior al del propio montículo protector.

Figura 4. Detalle de las plataformas de las baterías de tiro rápido, en las hojas de obra. Proyecto de reforma de la Batería de San Juan y del Camino de Armamento (1911). Fondo Documental Gironza-Cubas.

Las fuentes archivistas y bibliográficas de la época son abundantes, aunque complejas de sintetizar por su volumen, desorden de almacenamiento y anarquía de los datos. La Batería de San Juan, en su acceso a las mismas, no es una excepción.

Llama la atención cómo en la extensa literatura sobre artillería y defensa de costas que se genera entre los militares españoles, tras la pérdida de Cuba, Filipinas y Puerto Rico, los casos de estudio son siempre sobre plazas españolas o africanas continentales (Ceuta, principalmente). Siendo Canarias un territorio con un nivel de amenaza similar al de las antiguas colonias americanas, no hay descripciones destacadas cobre su defensa, más allá de los planes de defensa oficiales del Ministerio de Guerra. No se teoriza, por tanto, sobre supuestos insulares y la defensa de puntos estratégicos singulares.

La intervención arqueológica en las posiciones de las baterías de tiro rápido, tuvo como resultado redescubrirlas cuando se las creía perdidas. Demuestra cómo lo planificado no siempre coincide con los proyectos finalmente ejecutados. Es importante, cuando se accede a las fuentes archivistas, revisar toda la documentación, aun cuando se trata de planimetrías y memorias repetidas. Las anotaciones manuscritas al margen o las rectificaciones sobre plano a lápiz, muchas veces son los ajustes que se hacen en obra. En esta intervención quedó parte de las posiciones por excavar. En futuras campañas es necesario volver a intervenir en el área para delimitar el perímetro completo de las mismas, existencia de pisos, muros y relación entre los mismos, las baterías de tiro rápido y la batería principal. La rapidez en la construcción obligó en muchos casos a modificaciones a pie de obra por parte de los ingenieros militares, adaptando trabajos diseñados en Madrid a las características propias del terreno final elegido.

Figura 6. Vista del punto de deterioro en el perímetro de defensa, ocasionado por vehículos rodados entre A y A’ de la imagen 5. Patrimonia Arqueología S.L.

Estos espacios hoy exigen una visión más amplia en su interpretación, estamos ante lo que se denomina Arqueología del Conflicto. Restaurarlas e incorporarlas a un recorrido mayor sobre las guerras mundiales y el role de Gran Canaria, pondría a la isla en el circuito de las nuevas tendencias de consumo cultural y turismo, vinculas con los conflictos del siglo XX. Es necesario repensar los modelos de actuación y supeditar la intervención arquitectónica a la dirección arqueológica.

Finalizando, la Batería de San Juan y el conjunto de Mesas de San Juan pertenecen a un momento concreto de la Historia. Representan el apogeo de un tipo de baterías y una manera de pensar la guerra. Así mismo, en el mismo espacio, podemos asistir al ocaso de todo un sistema de defensa, que va desde mediados del siglo XIX , pasando por planes artillados y defensa tras la Guerra de Cuba, y que durante la II Guerra Mundial llegará su máximo desarrollo, para quedar obsoletos definitivamente a la conclusión de este conflicto.

Aproximarnos al estudio de la Batería de San Juan desde la arqueología nos permite poder interpretarla de una manera más amplia. En estos momentos es muy importante poder valorar su estado de conservación. Como trabajo prioritario, se hace necesaria la creación de un Plan Director desde el que afrontar su consolidación y restauración, punto de partida para su puesta en uso.

  • Alejandro-Medina, A., Dólera, J.L. 2022: «Patrimonio Varado: La Batería de San Francisco y el Litoral de Santa Cruz de Tenerife». XXII Simposio de Centros Históricos Y Patrimonio Cultural de Canarias. CICOP
  • 2013: «A place in the sun: Negotiating Franco’s World War II hidden heritage in the Canary Islands and its tourist development. Islands of War, Islands of Memory». McDonald Institute for Archaeological Research. Cambridge University.
  • 2012: «Turismo Cultural y Dark Tourism:La inclusión de la Arqueología del Conflicto como nueva oferta al visitante en destinos maduros». XX Coloquio de Historia Canario Americana. Cabildo de Gran Canaria. Las Palmas de Gran Canaria
  • 2011 a: «Archaeology, sun and beaches: Challenges and opportunities of World War II Franco’s unsetting heritage in Canary Islands». Centre for Battlefield Archaeology. Glasgow University. Uk
  • 2011b: «Franco’s Bunkers and Hitler’s Dreams in the Canary Islands: the heritage nobody wants to inherit». North Sea Link, Routes influences and Contacts. City Museum of Gothenburg. Sweden
  • Carrasco y Sayz, A 1899: «Estudio sobre Organización de la defensa de Costas y Fronteras». Memorial de Artillería, Serie IV, Tomo XI. pp 59-63.
  • Consejería de Gobierno de Cultura: «Propuesta de incoación como Bien de Interés Cultural, categoría Monumento, a favor del Complejo defensivo de la Batería de San Juan y Batería de las Mesas de San Juan (T.M. de Las Palmas de Gran Canaria)». Servicio de Cultura y Patrimonio Histórico. Expediente BIC 2/16. Cabildo de Gran Canaria.
  • Decreto CPH 170/2016, de 9 de agosto de 2016, modificado por el Decreto CPH 176/2016, de 17 de agosto de 2016, de corrección de errores materiales, por el que se dispone la incoación del expediente de Bien de Interés Cultural BIC 02/2016 «Complejo defensivo de la Batería de San Juan y Batería de las Mesas de San Juan», Boletín Oficial de Canarias (166) 29 de agosto de 2016. BOC-A-2016-166-3111
  • Díaz Benítez, J.J.: «Canarias y la II Guerra Mundial: La indefensión del archipiélago frente a los proyectos de ocupación aliados». Tesis doctoral Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Las Palmas de Gran Canaria. 2005.
  • Hermosilla. M. 1779: Descripción Topográfica, Político y Militar de la Ysla de la Gran Canaria. Manuscrito.
  • Hobsbawm, E. (1989): La Era del Imperio 1875-1914. Editorial Labor
  • Medina Quintana, Antonio: Serie entrevistas personales: Memorias de la Guerra Civil y posguerra. Las Palmas de Gran canaria. . 2006-10.
  • Riva, L.G. 1899: «Ideas sobre Organización de la Artillería de Costa». Memorial de Artillería, Serie IV, Tomo XI. pp 113- 139, 345
  • Torres, T. 1899: «Algo sobre la Organización de la Artillería». Memorial de Artillería, Serie IV, Tomo XI. pp 364
  • Virilio, P.: «Bunker archéologie». Centre Georges Pompidou. Paris. 1975.

ARCHIVOS

  • Archivo General Militar de Segovia.
  • Archivo Intermedio Militar de Canarias. Tenerife.
  • Archivo National Archive (Kew). Reino Unido.
  • Fondo Documental Gironza-Cubas.

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